¿Qué es una carrera Backyard?

Las carreras Backyard son mucho más que una prueba de resistencia: son una experiencia donde cada participante desafía sus propios límites vuelta tras vuelta. Sin una meta fija ni un tiempo máximo, el objetivo es tan sencillo como exigente: volver a salir cada hora mientras el cuerpo y la mente lo permitan.

El formato es sencillo: 6,706 km, una salida cada hora y 60 minutos para completar cada vuelta. Terminas, descansas el tiempo que te quede y, cuando vuelve a sonar la campana, empieza una nueva vuelta.

Una prueba sencilla de entender, difícil de abandonar

La Backyard Ultra parece simple: una vuelta, una hora y volver a empezar. Pero precisamente ahí está su dureza. No gana quien corre más rápido, sino quien es capaz de volver a salir una vez más cuando el cuerpo y la mente empiezan a pedir parar.

Cada hora suena la campana. Cada hora comienza una nueva decisión.

Aquí no gana quien corre más rápido. Gana quien consigue volver a salir.

El origen de la Backyard Ultra

La Backyard Ultra nació de la mano de Gary “Lazarus Lake” Cantrell, creador también de la legendaria Barkley Marathons. La primera Big Dog’s Backyard Ultra se disputó en Tennessee, Estados Unidos, en el propio terreno de Lazarus Lake, dando origen a un formato que acabaría extendiéndose por todo el mundo.

Lazarus Laz, el creador de la carrera más loca del mundo, la Backyard

¿Por qué la distancia de 6.706 km?

La distancia no es casual. 6,706 km por vuelta hacen que, al completar 24 vueltas en 24 horas, se alcancen exactamente 100 millas (160,9 km).

Así nació una de las señas de identidad de la Backyard Ultra: una vuelta cada hora, 24 horas, 100 millas.

Pero llegar a las 24 vueltas no significa terminar. Si puedes volver a salir cuando comienza la siguiente hora, la Backyard continúa.

¿Cuánta distancia tiene una "Backyard"?

En una Backyard Ultra no existe una distancia final, una meta fija o un tiempo máximo establecido. La prueba puede durar unas horas, superar las 100 millas o prolongarse durante varios días.

El límite no lo marca la distancia: lo marca la última persona capaz de volver a salir.

No hay una meta. Hay una decisión cada hora.

La carrera continúa mientras haya participantes capaces de completar la vuelta dentro del tiempo y volver al corral de salida.

Solo una persona completa la última vuelta en solitario. El resto, hayan hecho 4, 7, 24 o muchas más vueltas, forman parte de la historia de la prueba.

La base de vida: donde también se corre la carrera

La Backyard Ultra no se vive solo en el recorrido. También se vive en la base de vida: el lugar donde corredores, asistencia, familias, voluntariado y organización comparten horas de esfuerzo, espera, nervios, descanso y emoción.

Es ahí donde cada vuelta termina… y donde empieza la siguiente.

¿Hasta dónde se puede llegar?

119 vueltas. 95 vueltas. Días enteros corriendo. Y siempre con la misma regla: estar preparado para volver a salir cuando comienza la siguiente hora.

Las Backyard Ultra han llevado la resistencia humana a cifras extraordinarias. Phil Gore completó 119 vueltas, cerca de 800 kilómetros durante casi cinco días consecutivos.

En categoría femenina, Sarah Perry alcanzó las 95 vueltas, recorriendo aproximadamente 637 kilómetros y estableciendo el récord mundial femenino.


LAS REGLAS BÁSICAS DE UNA BACKYARD ULTRA

La magia del Backyard radica en su sencillez. Estas son las reglas principales:

1. RECORRIDO

  • Puede ser un circuito cerrado o un recorrido de ida y vuelta.
  • Debe tener 4 millas y 880 pies, equivalentes a 6,7056 km.

2. CORRAL DE SALIDA

  • Debe tener capacidad suficiente para todas las personas participantes.
  • Mantiene el mismo tamaño durante toda la prueba.
  • Para continuar en carrera, hay que estar dentro del corral cuando suene la campana.

3. SALIDAS

  • Cada nueva vuelta comienza exactamente una hora después de la anterior.
  • Se realizan avisos cuando faltan 3, 2 y 1 minutos para la salida.
  • Todos deben comenzar con el sonido de la campana. No se permiten salidas tardías.

4. VUELTAS

  • Una vez iniciada la vuelta, no se puede abandonar el recorrido hasta completarla, salvo para ir al baño.
  • Ninguna persona que no esté compitiendo puede acompañar a los corredores, incluidos participantes ya eliminados.
  • No se permite asistencia personal durante la vuelta. Sí pueden existir avituallamientos comunes.
  • Cada vuelta debe completarse en menos de una hora, incluida la última.
  • No están permitidas ayudas artificiales, incluidos bastones de trekking.
  • Los corredores más lentos deben facilitar el adelantamiento.

5. CRONOMETRAJE

  • Registrar el tiempo individual empleado en cada vuelta es opcional.

6. GANADOR Y RESULTADOS

  • El ganador es la última persona que consigue completar una vuelta.
  • Técnicamente, el resto de participantes figura como DNF.
  • Los resultados deben recoger la distancia/vueltas completadas por cada participante.
  • Si nadie consigue completar una vuelta más que el resto, la prueba termina sin ganador.

7. SIN LÍMITE

  • La Backyard Ultra debe ser una prueba abierta, sin un número máximo predeterminado de vueltas.

Fuente: Reglamento oficial de Big’s Backyard Ultra

Más que una carrera: El Espíritu Backyard

Una Backyard no se entiende únicamente por sus reglas. Hay que vivirla. Con el paso de las horas, el reto deja de ser solamente físico: aparecen el cansancio, las dudas, la noche y esa pregunta que se repite después de cada vuelta: ¿salgo una vez más?

Aquí la velocidad pasa a un segundo plano. Importan la constancia, la estrategia y la capacidad de seguir adelante. Y mientras quedan corredores en carrera, se crea algo difícil de encontrar en otras pruebas: personas que compiten entre sí, pero que durante horas también se ayudan a continuar.

Razones para correr una Backyard:

Porque puedes llegar mucho más lejos de lo que imaginas. El ritmo controlado, los descansos entre vueltas y la posibilidad de gestionar tu carrera hora a hora hacen que muchos participantes alcancen distancias que nunca habían recorrido antes.

Porque cada vuelta es un nuevo reto. No necesitas pensar en 50, 100 o 160 kilómetros. Tu objetivo siempre es el mismo: completar 6,706 km y estar preparado para volver a salir.

Porque la cabeza cuenta tanto como las piernas. Con el paso de las horas tendrás que gestionar el cansancio, la alimentación, el descanso y las dudas.

Porque se vive de una manera diferente. Entre vuelta y vuelta se crea un ambiente muy especial entre corredores, asistentes, organización y voluntariado.

Y porque en una Backyard nunca sabes dónde está tu límite hasta que decides buscarlo.

Ahora que sabes cómo funciona, la siguiente vuelta depende de ti.

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